Copenhague 2014

  59º Festival de la Canción de Eurovisión
 Rise Like a Phoenix (Conchita Wurst) - Austria


La final de la 59ª edición del Festival de Eurovisión se celebró en el B&W Hallerne de Copenhague, Dinamarca, el sábado 10 de Mayo de 2014. Esta era la tercera vez que la capital danesa acogía el festival tras haberlo hecho en 1964 y en 2001. Austria se proclamó vencedora del festival de Eurovisión 48 años después de su primera y, hasta entonces, única victoria, conseguida en Luxemburgo en 1966 con Mercie Cherie interpretada por Udo Jügens. Nada puede haber más revelador de todo lo que el mundo ha cambiado en estos 48 años, y con él Eurovisión, que volver a visionar el video de aquella victoria conseguida con una canción que, para ganarse a los jurados de Europa, llevaba el título y algunas frases en francés. Conchita Wurst, el alter ego, el rompedor personaje en forma de mujer barbuda del cantante austriaco Thomas Neuwirth, llevó a su país a una victoria totalmente impredecible solo tres días antes de la final, cuando solamente se hablaba de ella por su aspecto, pero anunciada, cantada, esperada y deseada por multitud de eurofans después de que asombrara a toda Europa en la segunda semifinal con la portentosa interpretación de su canción Rise Like a Phoenix, un tema que bien podría pertenecer a la banda sonora de cualquier película de James Bond y que hacía inevitable recordar a la gran Shirley Bassey y su Gold Finger.

Holanda quedó segunda con una canción maravillosa, probablemente la más bonita de la noche, y que habría sido una justa vencedora si el huracán Conchita no se hubiera interpuesto en su camino. Suecia, que llegaba como una de las favoritas terminó en tercera posición.

España quedó en una honrosa 10ª posición (empatada a puntos con Dinamarca que fue 9ª de acuerdo al actual sistema de desempate) con la canción Dancing in the Rain, interpretada casi toda en inglés por Ruth. España era uno de los pocos países que todavía se resistía a cantar en inglés en el festival, junto con Francia e Italia y hasta ahora nunca había ido más allá de colocar una simple frase en ese idioma, como ocurrió en 2002 con el famoso "Europe's Living a Celebration" de Rosa. Ruth Lorenzo, al contrario que aquella, habla perfectamente el inglés pues vivió en Estados Unidos de pequeña, siendo además muy conocida del público británico por haber participado en la edición de 2008 de The X Factor donde llegó a las semifinales gracias a su portentosa voz. Lamentablemente la canción que defendía en Eurovisión, y de la cual era coautora, no estaba a la altura de sus cualidades como interprete.

Un total de 37 países participaron en esta edición, dos menos que el año anterior, lo que constituye el número más bajo de participantes desde 2004, el año en que por vez primera se celebró una eliminatoria previa a la final debido al elevado número de participantes. Dos países volvieron este año. Polonia, tras una ausencia de dos años, y Portugal tras un año de ausencia. Polonia se clasificó para la final pero no así Portugal. Cuatro países se retiraron del concurso en este año. Croacia, Serbia, Bulgaria y Chipre. Montenegro y San Marino consiguieron clasificarse para la final por primera vez desde que hicieron su debut en el festival en 2007 y 2008 respectivamente. La cantante de San Marino, Valentina Monetta, representaba a su país por tercera vez consecutiva, siendo la cuarta vez que un artista compite tres años consecutivos. Los anteriores habían sido Lys Assia (primera ganadora del festival) y Corry Brokken en 1956, 1957 y 1958 y Udo Jürgens en 1964, 1965 y 1966.

Austria, el país ganador de este año, comenzó su andadura en el festival en la segunda edición, en 1957, pero su historial eurovisivo tiene más sombras que luces. En esos 58 años, por un motivo u otro, faltó a la cita en un total de once ocasiones, la primera en Madrid, en 1969, edición que boicoteó en protesta por la dictadura del general Franco. En los últimos 15 años sus idas y venidas han sido tantas que ha faltado en un total de seis ocasiones. Sus resultados tampoco han sido nada buenos. Desde que se instauró el sistema de semifinales solamente había conseguido pasar a la final en dos ocasiones y en las dos terminó por debajo del 20º puesto. En sus 46 participaciones había quedado en última posición siete veces y en tres de ella lo hizo con "0" puntos. Con la excepción de su victoria en 1966, su mejor clasificación había sido el 4º puesto de 1965, el año anterior a su victoria. Todo ello, obviamente, no es ahora más que anécdota, Austria puede considerarse uno de los padres de Eurovisión y su victoria de este año alegró enormemente a todos los eurofans por sorpresiva y porque devolvía el festival al corazón de la vieja Europa en que nacio.

Nos vemos en Viena en 2015